Instagram

Mostrando entradas con la etiqueta Distancia Sprint. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Distancia Sprint. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de febrero de 2015

Duatlón de Sopelana: sprint bajo la lluvia

Ya estamos de vuelta. Vuelta a la lluvia, a los duatlones sprint, a las peregrinaciones hasta las diferentes pruebas del circuito, a esas charlas precarrera, a los piques sanos, a la sensación esa tan de febrero de pensar que estoy yendo demasiado deprisa y que seguro que a ese ritmo no aguanto hasta meta...

miércoles, 13 de agosto de 2014

Triatlón de Pasai Donibane

Boxes con ambiente muy marinero
Qué mejor manera de empezar unas vacaciones que con un triatlón sprint en un paisaje agradable y con un sector ciclista durillo pero con vistas. ¿Verdad? Pues eso. Que de camino a los Pirineos paramos por Pasai Donibane (Pasajes de San Juan), un triatlón que celebraba su primera edición y, por lo que vimos, con muy buena organización y bonitos recorridos.

jueves, 19 de junio de 2014

Triatlón de Santurtzi: vuelta a los sprints

Parte de la representación de Trirunners posa
ante las altas instancias del club
Segunda edición del triatlón de Santurtzi, y para allá que vamos, con intención de repetir las sensaciones del año pasado. Al contrario que aquella vez, ahora Julia sí puede venir como fotógrafa 'hooligan' (de ella son las fotos de esta crónica). Además también participa Gorka, un amigo compañero de salidas en bici y también miembro del club. Quince días después del triatlón de Bilbao debería estar ya recuperado. Y eso pese a una salida a correr por el monte con Javi Santamera que me dejó más destrozado que el medio ironman. Con todo, llevaba unos días desganado, quizás por la falta de motivación que supone no tener ningún objetivo asomando las orejas detrás de un muro. Cosa que no es cierta, porque tampoco falta tanto para mi segundo MD (en Medina de Rioseco, a mediados de agosto).

domingo, 18 de mayo de 2014

Triatlón de Deba: últimos experimentos

Con Asier e Iñaki, segundos antes de salir
Una semana después de Bermeo, toca Deba. Será otro triatlón de distancia sprint, y será el último antes de la cita gorda de la primera parte de la temporada, el Bilbao Triathlon (que así, en inglés, parece aún más duro). Como al día siguiente me tocaba (gustosísimamente, of course) hacer de liebre para Julia en la Media Maratón Martín Fiz de Vitoria, sabía que debía tomármelo con relativa calma. Y luego estaba lo de la triliga, porque al final sí se han inscrito suficientes participantes del club como para repartir puntos. Y claro, ya que estamos, habrá que sacar tajada.

jueves, 8 de mayo de 2014

Comienza la temporada de triatlones: Bermeo

Con Gontzal y Zigor en la entrega de premios
Bermeo fue el primer triatlón en el que participé, hace un año, y aquí estamos de vuelta, con la intención de ir recordando esas cosas que implican los triatlones pero no los duatlones: el neopreno, el agua, las transiciones más largas... Recuerdo perfectamente cuánto sufrí hace doce meses en el agua: nunca había nadado en el mar ni tampoco con traje. Ni siquiera sabía levantar la cabeza para orientarme mientras nadaba. Además, mi velocidad era aún (sí, aún) menor que la actual. Mejorar aquello no parecía difícil. Al menos la parte de los nervios estaba claramente superada. Como el plato fuerte de la temporada es el Triatlón de Bilbao, tanto Bermeo, ya pasado, como Deba (el próximo fin de semana) son esencialmente pruebas que utilizaré para experimentar ritmos, alimentación, sensaciones...

martes, 29 de abril de 2014

Fin de la temporada de duatlones: Eibar

'Look' total por la ausencia de gorra
Nuevo copiloto en este caso, Sebas, una  incorporación al club, que valientemente se viene en el coche a participar en su segundo duatlón, que se prevé duro, por el recorrido de bici, y por el agua que cae ya desde la salida de Bilbao. Llegamos a Eibar con tiempo de aparcar en el párking subterráneo de El Corte Inglés, gratis este día, y bajar ya con las bicis hasta la plaza Unzaga, donde se concentran boxes, salida, llegada, secretaría...

martes, 15 de abril de 2014

Duatlón de Santander: vuelta a casa

Vale que no es el duatlón más glamuroso del mundo, y que los recorridos son poco vistosos, por un aparcamiento y una carretera de circunvalación, pero es el de casa, me permite comer con la familia y, como ya lo había corrido, me sirve para comprobar cuánto he mejorado en un año. Y es que la moral hay que alimentarla de vez en cuando.

lunes, 31 de marzo de 2014

Duatlón de Barakaldo revisited


Abundante representación de Trirunners
Y por fin, pese a los vaivenes del calendario, he conseguido participar en un duatlón en el que ya había participado el año pasado. Y qué diferencia. No tanto por el rendimiento, que también, sino por la tranquilidad de no tener que afrontar tantas novedades e incertidumbres. ¿Las calas? ¿El dorsal? ¿Las zapatillas? Todo eran dudas hace un año, cuando era el primer duatlón en el que participaba.

lunes, 24 de febrero de 2014

Duatlón de Mungia

Reunión de pastores.
A priori, el segundo duatlón de la temporada debería de ser más cómodo que el primero: no hacía tan malo como en Sopelana el sábado anterior (quizás algo de aire, pero desde luego ni diluviaba ni parecía que fuera a hacerlo) y además el perfil era mucho más llano. Además, al contrario que otras veces, no llegaba tan descansado, pues había corrido más pensando en la media maratón de dentro de quince días que en este duatlón. De hecho, cosa que no había hecho nunca antes, incluso había salido a correr la víspera. Por si fuera poco, no estaba seguro de que el aquiles no fuera a darme la lata.

lunes, 17 de febrero de 2014

Duatlón de Sopelana

Con Vini, que debuta, antes de la salida
Por no buscar aparcamiento a la vuelta en Bilbao, vamos en metro. Es cómodo, pues Sopelana está relativamente cerca. Otra cosa es que vayamos (me acompaña Julia, y, salvo indicación contraria, es la autora de las fotos) justos de tiempo y en mitad del trayecto no tenga claro si voy a llegar a tiempo de recoger el dorsal. Una consulta por teléfono y sí, parece que vamos a llegar. Menos mal. Menuda película de comienzo patoso en el club me estaba montando en la cabeza. Después de que el metro deje Bilbao y asome a la superficie comprobamos que llueve. De momento es un leve chispeo ¿Aguantará?

miércoles, 19 de junio de 2013

Triatlón de Santurtzi: cogiendo experiencia

El reto importante de mi temporada triatlética sigue siendo el Memorial Onditz (triatlón de distancia olímpica, en San Sebastián) de finales de mes, por lo que en su momento me inscribí en la primera edición del Triatlón de Santurtzi, de distancia sprint. Me serviría para recordar lo de chapotear lejos de la piscina, acordarse del neopreno, las transiciones, todo eso con la mitad de distancia que en San Sebastián y además quince días antes.

domingo, 5 de mayo de 2013

Triatlón de Bermeo: crónica de un debut

Llevaba varios días sintiéndome mal, y Julia diciendo que eran nervios, y yo diciendo que me sentía muy mal, débil, como con mareos y una presión encima del estómago; y Julia venga a decir que eso son nervios. Vamos, que estaba nervioso porque iba a ser mi primer triatlón y era normal que lo estuviera. Y yo pensaba que no, que vale que estuviera acojonado, pero es que estaba enfermo.

Triatlón de Bermeo: las fotos de Julia

tribermeo_BN_01
Por primera vez, además de dorsal, gorro con el número

domingo, 28 de abril de 2013

Bilbao: fin de la temporada de duatlones

Tus ídolos se lanzan
en el último sprint
cuando ya no queda
nada que ganar
Quique Gónzalez 
(Viejos capos, del disco Delantera mítica)

Ya sospechaba yo que la meteorología no me iba a permitir abandonar el look de cabaretera (camiseta o mono sin mangas y manguitos) en el último duatlón de la temporada, el de Bilbao. Y, efectivamente, asi fue: la mañana de la carrera había una temperatura de menos de diez grados y unas nubes grises y compactas como panes de maíz surcaban el cielo empujadas por un viento constante que barría el norte desde el noroeste. Sólo nos libraríamos del agua si la carrera coincide bajo uno de esos claros deslumbrantes en los que la luz repentina se refleja en los charcos y en las superficies brillantes por la humedad.

domingo, 17 de febrero de 2013

Duatlón de Barakaldo: el debú


Técnica de ciclocross para el metro
Técnica de ciclocross en el metro
El primer duatlón de mi vida iba a ser el de Barakaldo, en distancia 'sprint' (5 kms. a pie, 19 en bici y 2,5 a pie). Lo más llamativo es que hay muy poca gente apuntada. Somos menos de cien inscritos. Eso significará que el ritmo medio será algo mayor. Al menos, es lo que suele suceder en otras carreras. Cuanta menos gente, más rápido. Posiblemente la gente ha preferido comenzar la temporada ayer en Sopelana, más cerca del mar, con un circuito ciclista menos urbano…

Ya tengo dorsal
Ya tengo dorsal
El caso es que estamos la sufrida Julia y yo llegando a Barakaldo en metro. Ella se encargará de hacer las fotos correspondientes. Al menos, es un evento cómodo: se llega en veinte minutos en metro, e ir con compañía y apoyo moral facilita mucho las cosas. Por otro lado, y siendo positivo, menos gente significa menos barullo en el segmento ciclista. Y es que, aunque el pavimento esta seco -lo que es algo milagroso dado el mes de febrero que llevamos- es la parte que más me preocupa a priori. Apenas he rodado en grupo con la bici de carretera. Bueno, apenas he rodado con la bici de carretera y nada en grupo. En este caso, menos es más: menos bulto, más claridad. Llegamos a la Ciudad Deportiva San Vicente con tiempo de sobra.

Trotando un poco para calentar
Trotando para calentar
La salida masculina es a las 10.05 h., cinco minutos después que las nueve chicas apuntadas. Recojo el dorsal, y me toca el número 44. La primera novatada es que el minidorsal que va en la bici lo coloco donde no es. en lugar en los raíles del sillín, lo coloco más adelante. Así que cuando voy a pasar a los boxes un comisario me dice que tengo que colocarlo donde corresponde. Vuelta a la zona administrativa, a conseguir una nueva brida… y unas tijeras para cortar la brida ya colocada. Afortunadamente no tardo nada en conseguir colocar bien las cosas. Paso al box, por el camino me chequean la bici y el casco, me dan el placet y para adentro.

En carrera: saliendo de la pista de atletismo
Saliendo de la pista de atletismo
En este primer duatlón había decidido que el objetivo es acabar, hacer las transiciones tranquilamente y sólo preocuparme por el tiempo de corte: asequible, pero no sobrado en mi caso. En cualquier caso, relax y transiciones fáciles: con las zapatillas fuera de los pedales para montar y, en todo caso, desmontar descalzo para ganar unos segundos. Hay muchas cosas que son nuevas, como correr con el culotte (sin rozaduras), las transiciones (del rodillo al sofá no cuenta como transición, me temo) y todo lo que tiene que ver con colocación del dorsal, el orden de las cosas (casco, gafas, zapatillas), las verificaciones del material…

Llegando a la T1
Llegando a la T1
En la salida me coloco en la parte trasera del grupo. Hago el primer kilómetro en 4:09" y el segundo en 4.10". Es más rápido de lo que tenía pensado pero me resisto a ser el último. Paso a cuatro o cinco personas y encuentro un ritmo de supervivencia en el que sé que voy a llegar y pasar el corte. Soy de los últimos, pero me siento bien. Hace sol, y no tengo ni frío ni calor pese a ir en tirantes y con las pantorrilleras más finas que tengo. Termino el primer segmento en unos veintidós minutos. Tan concentrado como iba en la transición ni me acordé de marcar en el reloj los cambios de deporte. Al final acabaría con un único registro para toda la prueba.

En la transición todo sale bien: me pongo el casco lo primero y luego me cambio de zapatillas. Llevo gomas en las zapatillas, así que no hay que anudar ni desanudar cordones, y las zapatillas de ciclismo, específicas de triatlón, tienen una única lengüeta y las he dejado abiertas. Sólo hay que meter los pies dentro, cerrar el velcro, coger la bici y correr confiando en no resbalarse con las calas. No hay problema en el tartán de la pista de atletismo, pero me preocupa el asfalto a la salida del polideportivo. Monto sin problemas. Además, es cuesta abajo y no hay problema en calar tranquilamente los pies. Oigo ruidos detrás de mí. Creo que alguien -o varios- de los que iban por detrás se han caído al montarse en la bici. No miro atrás siquiera.

En la T1
En la T1
Sector ciclista (2)
Sector ciclista
En la bici me siento bien. Comparado con correr, es algo menos agónico. O al menos puede serlo. Me doy cuenta de que voy alcanzando gente. Voy remontando de grupo en grupo, aprovechando las colas de los pelotones para tomarme descansos. En cada una de las tres vueltas aprieto en el mismo sitio: en la bajada del paso subterráneo bajo la rotonda. En algún caso me sirve para cambiar un grupo por otro algo más adelantado y en otro sólo para cogerme un calentón hasta ser atrapado de nuevo por el grupo. Controlo con el pulsómetro y me regulo más o menos. Total, acelerar a pie es más cansado.

Sector ciclista (5)
Acabando el sector ciclista
El circuito es muy fácil: eminentemente llano (salvo el paso subterráneo bajo una rotonda) y de rotonda a rotonda. Con el asfalto seco, tomo las rotondas con pocas precauciones y me sirven para recuperar terreno con las respectivas gruperas. Llego a la T2 casi por sorpresa. Tenía pensado bajarme descalzo de la bici, pero me encuentro la línea de desmonte casi de golpe y no me da tiempo. Además, es cuesta arriba, así que me bajo calzado milímetros antes de la línea.

Llegando a meta
Llegando a meta
Corro a dejar la bici, nuevo cambio de zapatillas y vuelta a correr. Ahora es menos distancia, así que ya sólo queda llegar. Voy de los últimos, según lo previsto. Quizás llevo detrás a media docena o así. No sé exactamente cuántos, pero el objetivo de hoy era sólo acabar. A lo lejos veo a un padre y un hijo (o un tío y un sobrino, qué se yo) con los que había coincidido en alguno de las grupetas del sector ciclista. Me fijo como objetivo como llegar a ellos. Me sacan trescientos o cuatrocientos metros y los dejo de ver en los recodos del recorrido. Además, en una de las bifurcaciones dudo, le pregunto a un jubilado (que por supuesto estaba apoyado en su valla correspondiente) y me dice que todos han ido por el otro lado. Bueno, en breve toca cuesta abajo y voy recuperando. Por detrás oigo pasos que se me acercan. Efectivamente un competidor me pasa como un avión. Me pongo a su lado durante treinta metros pero su ritmo es suicida para mí. Además, poco a poco me voy acercando a la pareja que persigo. Ya serán menos de doscientos metros.

Premios
Trofeos: no los cambio por una medalla en ese momento ni loco
Justo antes del tramo más empinado uno me adelanta atajando en un giro cerrado sobre un parterre. He encontrado un nuevo objetivo: aunque me cueste un infarto, el que me ha adelantado no me va a ganar. Y le esprinto en el tramo más empinado. Voy al límite. Cambio la pantalla del pulsómetro a una que no me muestre las pulsaciones y me concentro en escuchar a mi perseguidor. He conseguido sacarle unos metros. Cuatro o cinco. Al volver a entrar en la pista de atletismo cambio de nuevo. Trescientos metros más y hubiese pillado al padre y al hijo, casi seguro. Buff, no ha estado mal para ser el primero.