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domingo, 29 de junio de 2014

Nivel 2 del curso Total Inmersion

Foto de familia tras el cursillo
De las tres disciplinas del triatlón, la natación es sin duda la más antinatural, pues se desarrolla en un medio extraño (comparado, por ejemplo, con la cerveza). Ya en serio. Los resultados en el primer segmento están determinados por la técnica de natación, ya que avanzar rápido en el agua se consigue nadando bien, no nadando fuerte.

martes, 25 de marzo de 2014

Total Inmersion. Clínic N1

El fin de semana pasado estuve en un Clínic de natación impartido por Joseba Cercas basado en la técnica de Inmersión Total, que propugna el equilibrio y deslizamiento sobre el agua por encima de la propulsión y el rendimiento físico, al menos en el primer nivel, que es al que yo asistí. Como quiera que mi técnica de natación es muy pobre, el curso intensivo me ha servido para descubrir muchos errores de bulto en los que centrarme a la hora de ir a nadar por mi cuenta y así mejorar. En las imágenes (nos grabaron antes y después de las clases y ejercicios) se ve claramente:

miércoles, 24 de abril de 2013

¡Ya tengo neopreno!

El triatlón es agotador. Menuda sudada para meterme en el neopreno nuevo.Sólo faltan dos semanas para el Triatlón de Bermeo y, por fin, tengo ya neopreno. Lo compré en TriRunners Getxo, donde me aconsejaron estupendamente. Además, en un arrebato de optimismo, quizás para justificar el dinero que me he gastado en él, me he inscrito en un Triatlón de distancia olímpica (1,5K de natación, 40K de bici, 10K de carrera), el de San Sebastián, a finales de junio. Todavía falta, pero lo cierto es que nunca he nadado esa distancia seguida, ni siquiera en la piscina. Será divertido, ejem, glub.

sábado, 20 de abril de 2013

Progresos con la natación

Contaba el otro día que la parte que más me inquieta del triatlón de Bermeo (4 de mayo, en 3 semanas) es la natación. Es, con mucho, la parte que peor llevo, porque llevaba décadas sin ir a nadar a una piscina, y me está costando progresar, ya que nadar depende más de la maña que de la fuerza. Lo bueno es que hoy, por primera vez, he logrado bajar de 25 minutos en 1.000 metros. Es una marca ridícula para alguien que sepa nadar bien, pero para mí es un logro progresar de forma autodidacta, a fuerza de leer tratados de natación, ver vídeos de youtube y consultar foros de triatlón.

jueves, 21 de marzo de 2013

La natación, glub, glub

Estoy inscrito en un triatlón por primera vez. Será en Bermeo, el 4 de mayo de 2013. Faltan, por tanto, 5 semanas. Es de distancia 'sprint': 750 m. en el puerto a nado, 25 km. en bicicleta (ida y vuelta a Gernika, un rompepiernas pero sin ningún puerto de importancia) y 5 km. a pie por los alrededores del puerto viejo. Ahora, la duda de si seré capaz de acabarlo, tiene sentido. Lo digo por el sector de natación, porque los otros dos apenas me asustan. Ritmos al margen, estoy acostumbrado a ambas distancias.

A finales del año pasado, fui capaz de nadar 750 m. seguidos en la piscina que está frente a mi casa. Es la distancia de un triatlón 'sprint', pero los triatlones no son en piscina y con una calle marcada, sino en mar abierto (o río, o lago, según corresponda), y habitualmente con un traje de neopreno.

La dificultad aumenta respecto a la piscina por las corrientes, oleajes y por la densidad de nadadores. Las patadas y golpes en el tramo de natación, por lo que dicen los más experimentados, son cosa frecuente. Se supone que el puerto de Bermeo, gracia al abrigo de sus espolones y rompeolas, no es el peor de los escenarios.

A favor, que el neopreno aumenta la flotabilidad y, por tanto, facilita la natación. Más cuanto peor nadas, lo que es bueno para mí. En cualquier caso, he supuesto que 750 m. de mar abierto equivalen a 1.000 m. de piscina. Es un cálculo sin ninguna base científica. No sé siquiera si conservador u osado, pero es el que tengo para saber si voy a ser capaz de volver a la orilla después de lanzarme a nadar.

De hecho, aún no tengo neopreno. Supongo que me lo autorregalaré por mi cumpleaños, en menos de una semana, para tener tiempo de probarlo al menos un par de veces antes del triatlón.

Este año, por primera vez, fui capaz de nadar 1.000 m. seguidos. Tardé 29 minutos y 3 segundos. Es obvio que mi técnica es deplorable pero, por tanto, muy mejorable. La temporada próxima, si sigo con la idea de hacer triatlones -sobre todo más largos- me apuntaré a un cursillo de natación, o buscaré un entrenador, pero ésta tiraré así, a lo 'Gonza style'.

Siempre atentos a mis geniales ideas, los Reyes Magos me trajeron el reloj Garmin Swim y, desde entonces, puedo controlar las distancias y ritmos en la piscina con más facilidad. Estos han sido mis tiempos en tandas de 1.000 m. desde entonces. No son pruebas reales: en las calles hay más gente y a veces chocas con ellos, o he nadado tandas más rápidas minutos antes, o he hecho más de 100 km. en bici el día anterior.


Quiero pensar que tengo margen para seguir mejorando los tiempos hasta, al menos, bajar de 25 minutos. En cualquier caso, asumo que saldré de los últimos del agua. Cuento con ello. Quizás con la bici sea capaz de adelantar a alguien y luego disfrutar de la última carrera. Pero para eso aún falta. Ahora me he convencido para ir a nadar dos/tres días a la semana, porque la realidad es que sólo estaba yendo uno. Y quizás sea poco.