jueves 11 de junio de 2009
lunes 18 de mayo de 2009
1920-2009 (Mario Benedetti)
Una vez me tomé un café con Benedetti. Fue cosa de cinco minutos, pero recuerdo perfectamente que me impresionó lo tímido que era, y, más aún, lo menudísimo que era. En las guardas de los libros nunca figura la altura física ni el peso de los escritores. Si acaso sí en los deportistas, pero no era su caso. Él había ido a Santander a dar una conferencia y yo formaba parte de un grupo de ilusos que quería poner en marcha una revista que nunca llegó a ver la luz. Áun debo tener las maquetas en algún disco duro de por ahí. De hecho, en la que era mi habitación en casa de mis padres, sigue colgado el póster que la editorial publicó para la presentación de la novela de entonces. Y como a estas alturas en las borracheras sigo recitando 'Táctica y estrategia', supongo que me pasaré ya toda la vida, camino de casa, derrotado bajo los olmos tristes de la Gran Vía, preguntándome si los árboles serán, acaso, solidarios.
Y no dejen de ver ésto.
sábado 31 de enero de 2009
viernes 30 de enero de 2009
Back to basics
He comprado una moto para uso diario. ¿Otra? Sí, otra. Es una bicilíndrica con pretensiones deportivas (de las de entonces), diseño algo clásico: con carburadores, motor puntiagudo, carenado con líneas rectas... En concreto, para el que siglas como ZZR, CBR, YBR, ZXR, YZF y demás le diga algo, se trata de una ZZR 250. Pequeña, con un tubo de escape a cada lado. Como tiene que ser, vamos. Es un diseño que, al margen de pequeñas modificaciones, tiene ya dos décadas.El caso es que se la compré a un chico encantador de San Sebastián, y el día que la traje a casa fue ese del gigatemporal. Los que seáis de por aquí cerca recordaréis de qué día hablo. Un día, obviamente, de perros para ir en moto. Tanto, que la moto nueva, ha sido bautizada como 'Sensuikan', palabro que significa submarino en japonés. Eso os servirá para os hagáis una idea.
Y así que me cogí una mojadura de escándalo, mojadura que mi supermóvil no pudo resistir. Y en estas ando, en una vuelta a los básicos de la tecnología, con mi viejo y clásico Motorola blindado, cargando la batería de la cámara de fotos que ya no utilizaba porque el extinto móvil tenía cienes de megapíxeles, buscando una agenda electrónica y volver a los tiempos de la Palm.Quién lo iba a decir: en 2009, con cámara de fotos al margen del teléfono, starter, y otra vez sin agenda, ni GPS ni indicador de gasolina. Por no tener, no tengo ni reloj a mano, y es que el móvil viejo tiene rota una de las dos pantallas, la exterior). No sé a dónde ni cuándo llegaré, pero será sonriendo. Feliz año a todos.